“Las Campanas” de Edgar Allan Poe, compuestas en el último año de su vida, se erigen como una exploración única e inquietante de la experiencia humana a través de los sonidos cambiantes de las campanas. Mucho más que una simple descripción, el poema utiliza la onomatopeya, el ritmo y las imágenes cambiantes para trazar un viaje metafórico desde la alegría inocente de la juventud hasta la desesperación aterradora de la muerte. El poema es un ejercicio magistral en el significado de las campanas en la obra de Edgar Allan Poe, demostrando cómo el sonido puede ser empleado para transmitir estados emocionales y psicológicos complejos.
Contents
Originalmente inspirado por la sugerencia de un amigo, el poema evolucionó significativamente a través de varias versiones, creciendo en extensión y complejidad, particularmente en sus estrofas más oscuras. Esta progresión refleja el tema mismo del poema: el peso creciente y la solemnidad del paso de la vida. Analizar “Las Campanas” revela la preocupación de Poe por la mortalidad, el duelo y la marcha ineludible del tiempo, todo filtrado a través de su estilo característico de musicalidad intensa y matices góticos.
Aquí está el texto completo del poema:
THE BELLS
I Hear the sledges with the bells– Silver bells! What a world of merriment their melody foretells! How they tinkle, tinkle, tinkle, In the icy air of night! While the stars that oversprinkle All the heavens, seem to twinkle With a crystalline delight; Keeping time, time, time, In a sort of Runic rhyme, To the tintinnabulation that so musically wells From the bells, bells, bells, bells, Bells, bells, bells– From the jingling and the tinkling of the bells.
II**Hear the mellow wedding bellsGolden bells!What a world of happiness their harmony foretells!Through the balmy air of nightHow they ring out their delight!From the molten-golden notes,And all in tune,What a liquid ditty floatsTo the turtle-dove that listens, while she gloatsOn the moon!Oh, from out the sounding cells,What a gush of euphony voluminously wells!How it swells!How it dwellsOn the Future! how it tellsOf the rapture that impelsTo the swinging and the ringingOf the bells, bells, bells,Of the bells, bells, bells, bells,Bells, bells, bells–To the rhyming and the chiming of the bells!**
III**Hear the loud alarum bells–Brazen bells!What tale of terror, now, their turbulency tells!In the startled ear of nightHow they scream out their affright!Too much horrified to speak,They can only shriek, shriek,Out of tune,In a clamorous appealing to the mercy of the fire,In a mad expostulation with the deaf and frantic fire,Leaping higher, higher, higher,With a desperate desire,And a resolute endeavorNow–now to sit or never,By the side of the pale-faced moon.Oh, the bells, bells, bells!What a tale their terror tellsOf Despair!How they clang, and clash, and roar!What a horror they outpourOn the bosom of the palpitating air!Yet the ear, it fully knows,By the twanging,And the clanging,How the danger ebbs and flows;Yet, the ear distinctly tells,In the jangling,And the wrangling,How the danger sinks and swells,By the sinking or the swelling in the anger of the bells–Of the bells–Of the bells, bells, bells, bells,Bells, bells, bells–**In the clamour and the clangour of the bells!
IV**Hear the tolling of the bells–Iron bells!What a world of solemn thought their monody compels!In the silence of the night,How we shiver with affrightAt the melancholy meaning of their tone!For every sound that floatsFrom the rust within their throatsIs a groan.And the people–ah, the people–They that dwell up in the steeple,All alone,And who, tolling, tolling, tolling,In that muffled monotone,Feel a glory in so rollingOn the human heart a stone–They are neither man nor woman–They are neither brute nor human–They are Ghouls:–And their king it is who tolls;And he rolls, rolls, rolls, rolls,RollsA pæan from the bells!And his merry bosom swellsWith the pæan of the bells!And he dances, and he yells;Keeping time, time, time,In a sort of Runic rhyme,To the pæan of the bells–Of the bells:Keeping time, time, time,In a sort of Runic rhyme,To the throbbing of the bells–Of the bells, bells, bells–To the sobbing of the bells;Keeping time, time, time,As he knells, knells, knells,In a happy Runic rhyme,To the rolling of the bells–Of the bells, bells, bells–To the tolling of the bells,Of the bells, bells, bells, bells–Bells, bells, bells–**To the moaning and the groaning of the bells.
Simbolismo de los Metales y las Estrofas
Poe divide el poema en cuatro estrofas, cada una representando una etapa diferente de la vida y caracterizada por un tipo específico de campana hecha de un metal distinto. Esta progresión de metales es crucial para comprender el significado de las campanas en la obra de Edgar Allan Poe.
La primera estrofa presenta las campanas de plata que se escuchan en trineos. Estas campanas se asocian con la infancia, la inocencia y la alegría despreocupada. El sonido se describe con palabras como “tinkle, tinkle, tinkle” (tintineo, tintineo, tintineo) y “jingling” (cascabeleo), que son ligeras, etéreas y rápidas. El estado de ánimo es de “merriment” (alegría) y “crystalline delight” (deleite cristalino), reflejando la felicidad sin cargas de la vida temprana. Los sonidos vocálicos cortos y repetidos contribuyen a esta sensación de movimiento rápido y alegre.
La segunda estrofa transita a las campanas de oro, específicamente, las campanas de boda. El oro simboliza lo precioso, la celebración y el compromiso. Esta etapa representa la adultez joven, el amor y el matrimonio. El sonido cambia de un tintineo a un “mellow” (suave) “ring out their delight” (sonar su deleite), creciendo en un “gush of euphony” (chorro de eufonía). El lenguaje se vuelve más rico, reflejando la profundidad de la emoción asociada con este período. Estas son las campanas que anuncian “[o]f the rapture that impels” (el arrobamiento que impulsa), pronosticando un futuro lleno de felicidad. Al explorar temas como este, muchos recurren a poemas sobre el amor en busca de inspiración. De manera similar, encontrar los poemas de “te amo” para tu esposa adecuados puede capturar perfectamente el sentimiento de esta etapa de la vida.
La tercera estrofa introduce un cambio dramático con las campanas de bronce de alarma. El bronce (o latón) es un metal más duro y ruidoso, asociado con la urgencia y el peligro. Estas son campanas de incendio, que gritan “affright” (espanto). Esta estrofa significa las pruebas, crisis y momentos de terror que inevitablemente puntúan la vida. Los sonidos suaves de las estrofas anteriores son reemplazados por onomatopeyas ásperas y violentas: “scream” (chillar), “shriek” (aullar), “clang” (resonar), “clash” (entrechocar) y “roar” (rugir). El ritmo se vuelve más frenético, imitando el pánico y el caos de una emergencia. Esta sección captura “a tale of terror” (un relato de terror), simbolizando los momentos de desesperación y lucha.
Finalmente, la cuarta estrofa trata el toque a duelo de las campanas de hierro. El hierro es pesado, oscuro y duradero, apropiado para las campanas de la muerte y el luto. Esta etapa representa la vejez, el dolor y la inevitabilidad del fin. El sonido es un “tolling” (toque a duelo) pesado y monótono, un “muffled monotone” (monótono amortiguado) que impone “solemn thought” (pensamiento solemne) y hace que los oyentes se estremezcan de “affright” (espanto). El sonido no es solo triste, sino amenazante, un “groan” (gemido) de gargantas oxidadas. Las imágenes se oscurecen considerablemente, introduciendo “Ghouls” (Gules) que residen en el campanario y tocan las campanas, simbolizando el rostro sombrío, quizás cruel, de la muerte y la rendición final a la desesperación. La experiencia personal de Poe con el duelo, particularmente la muerte de su esposa, Virginia, influye profundamente en la melancolía opresiva y el miedo en esta sección final. Los lectores que lidian con temas similares podrían buscar consuelo en poemas cortos sobre la muerte o contemplar otros poemas cortos acerca de la muerte que exploran la mortalidad.
Campanario simbólico del poema 'Las Campanas' de Edgar Allan Poe
El Poder del Sonido y la Repetición
Poe emplea magistralmente recursos sonoros para dar forma al significado y al impacto emocional del poema. La onomatopeya es primordial, con palabras como “tinkle” (tintineo), “jingling” (cascabeleo), “ringing” (sonido), “chiming” (repique), “shriek” (aullido), “clang” (resonar), “clash” (entrechocar), “roar” (rugido) y “tolling” (toque a duelo) que no solo describen los sonidos, sino que también evocan los sentimientos asociados con ellos. El poema progresa de sonidos agudos y ligeros a sonidos profundos, pesados y disonantes, reflejando el viaje desde la alegría inocente hasta la solemnidad temerosa.
La repetición, particularmente de la palabra “bells” (campanas) y los verbos onomatopéyicos, es otra técnica clave. El número creciente de repeticiones en cada estrofa aumenta la intensidad y el enfoque en el sonido, creando un efecto hipnótico, casi de encantamiento. Esta repetición implacable en las últimas estrofas contribuye a la sensación de opresión y temor ineludible. Los cambios en los sonidos vocálicos, como se señala en el texto original, también desempeñan un papel, pasando de las vocales cortas y brillantes de “tinkle” y “jingling” a las vocales más largas y oscuras de “moaning” (gemido) y “groaning” (quejido), ralentizando aún más el ritmo y profundizando el estado de ánimo sombrío.
La métrica, aunque generalmente trocaica, varía a lo largo del poema, volviéndose más irregular y fragmentada en las últimas estrofas. Esta disrupción sónica refleja la confusión y la fragmentación de las experiencias que se describen, contrastando marcadamente con el ritmo más consistente y cadencioso de las estrofas anteriores y más felices. Esta atención meticulosa al sonido y al ritmo es central para comprender el significado de las campanas en la obra de Edgar Allan Poe a un nivel visceral.
“Las Campanas” como Reflejo de la Vida de Poe
Muchos críticos ven “Las Campanas” como una representación alegórica de la propia vida de Poe y su creciente lucha con la desesperación y el duelo, particularmente después de la muerte de Virginia. El poema se mueve desde las campanas de plata del optimismo juvenil hasta las campanas de oro del amor y la esperanza (quizás su matrimonio), a través de las campanas de bronce de los inevitables conflictos y terrores de la vida, y finalmente a las campanas de hierro de la muerte, que parece anticipar con escalofriante certeza. El “moaning and the groaning of the bells” (gemido y quejido de las campanas) en la estrofa final puede verse como un reflejo de su propio sufrimiento y angustia mental.
La estructura del poema, con cada estrofa más larga y oscura que la anterior, encarna físicamente este descenso a la melancolía. Lo que comienza como una exploración alegre, casi caprichosa, del sonido, termina como una confrontación aterradora con la mortalidad. “Las Campanas” no es solo una maravilla técnica de sonido y ritmo, sino una profunda declaración personal, que filtra la experiencia universal de la vida y la muerte a través de la sensibilidad única de Poe.
Conclusión
“Las Campanas” de Edgar Allan Poe sigue siendo un poema poderoso e inolvidable, destacable por su uso innovador del sonido para transmitir significado. Al elaborar meticulosamente la onomatopeya, el ritmo y el simbolismo de los metales, Poe lleva al lector a un viaje auditivo y emocional a través de las etapas de la vida. La progresión del poema, desde la plata tintineante de la alegría infantil hasta el hierro pesado y quejumbroso de la muerte, revela el significado de las campanas en la obra de Edgar Allan Poe como una meditación sobre la felicidad, el terror y el dolor inevitable. Más que un ejercicio técnico, es una expresión profundamente sentida de la condición humana, que resuena en el lector mucho después de que el último toque a duelo se desvanece.