{"id":15568,"date":"2025-05-30T03:19:40","date_gmt":"2025-05-30T03:19:40","guid":{"rendered":"https:\/\/latrespace.com\/el-ombliguismo-en-la-poesia-contemporanea\/"},"modified":"2025-05-30T03:19:40","modified_gmt":"2025-05-30T03:19:40","slug":"el-ombliguismo-en-la-poesia-contemporanea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/latrespace.com\/es\/el-ombliguismo-en-la-poesia-contemporanea\/","title":{"rendered":"El Ombliguismo en la Poes\u00eda Contempor\u00e1nea"},"content":{"rendered":"<p>La poes\u00eda contempor\u00e1nea es frecuentemente criticada por varios defectos generalizados: oscuridad, banalidad y nihilismo, cada uno de los cuales merece su propio examen detallado. Sin embargo, quiz\u00e1s su caracter\u00edstica m\u00e1s notoria y definitoria es un solipsismo abrumador. Esto se manifiesta como una tendencia egoc\u00e9ntrica de los poetas a elevar detalles autobiogr\u00e1ficos triviales al estatus de materia tem\u00e1tica po\u00e9tica, a menudo sin otra ambici\u00f3n mayor que presentar su propia perspectiva como individuos o como representantes de un grupo de identidad particular definido por factores como raza, clase u otros marcadores demogr\u00e1ficos.<\/p>\n<p>Uno podr\u00eda preguntar por qu\u00e9 esto presenta un problema. Despu\u00e9s de todo, \u00bfacaso no es toda poes\u00eda, hasta cierto punto, autobiogr\u00e1fica? Sin duda, un poeta debe extraer material de sus propias experiencias, ya sean vividas directamente o aprendidas indirectamente. De hecho, la poes\u00eda a menudo se considera la forma m\u00e1xima de expresi\u00f3n individual \u2013 el pensamiento capturado para la posteridad a trav\u00e9s del medio del arte, ya sea tradici\u00f3n oral o texto escrito. Sin embargo, esta misma naturaleza de la poes\u00eda exige que debe ser universal para tener \u00e9xito como obra po\u00e9tica. Por definici\u00f3n, el poema implica que el poeta proyecte sus pensamientos y experiencias internas <em>m\u00e1s all\u00e1<\/em> de su marco de referencia personal, permitiendo que se enganche directamente con el propio conocimiento y trasfondo del lector.<\/p>\n<p>Los poetas logran esta trascendencia a trav\u00e9s del despliegue h\u00e1bil de la met\u00e1fora po\u00e9tica. Esto no es meramente met\u00e1fora como una simple comparaci\u00f3n ret\u00f3rica, sino met\u00e1fora entendida en su sentido fundamental: una &#8220;transferencia&#8221; del objeto a su representaci\u00f3n. Un objeto sensorial que sirve como sujeto po\u00e9tico se vuelve verdaderamente po\u00e9tico solo cuando es transformado en una representaci\u00f3n de un ideal eterno, inmutable y universal. Debido a que este ideal posee eternidad, inmutabilidad y universalidad, se vuelve f\u00e1cilmente reconocible y con el que cualquiera puede sentirse identificado, sin importar el tiempo o el idioma.<\/p>\n<p>El &#8220;solipsismo&#8221;, tal como se discute aqu\u00ed, representa una negativa a emprender este salto po\u00e9tico del reino temporal a lo eterno. Esta renuencia probablemente proviene del reconocimiento de que reconocer algo eterno y universal disminuye el yo \u2013 una perspectiva insoportable para un narcisista. Esto no significa afirmar que todos los poetas contempor\u00e1neos sean narcisistas cl\u00ednicos. Sin embargo, los poetas contempor\u00e1neos, particularmente en el mundo occidental, han crecido en gran medida inmersos en una cultura de consumo saturada de publicidad masiva. Este entorno constantemente atiende a la autoestima y autopercepci\u00f3n individuales como medio para vender productos, contribuyendo innegablemente a una sociedad caracterizada por una perspectiva narcisista, si no por un narcisismo manifiesto.<\/p>\n<p>Hasta cierto punto, no podemos culpar a los poetas contempor\u00e1neos por ser productos de las sociedades que moldearon su adultez. No obstante, sigue siendo el imperativo del poeta trascender estas limitaciones de tiempo y costumbre, elevarse por encima de ellas. As\u00ed como Dante ascendi\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 del mundo de los se\u00f1ores feudales y la contienda de G\u00fcelfos y Gibelinos, y Goethe se elev\u00f3 por encima de la era de la aristocracia hereditaria y la conquista napole\u00f3nica, as\u00ed tambi\u00e9n es el deber del poeta contempor\u00e1neo elevarse por encima de nuestro paisaje actual de dominio corporativo, propaganda pol\u00edtica y de marketing, y potencias globales aspirantes. Su tarea es revelar la verdad a trav\u00e9s de la lente espec\u00edfica de nuestro tiempo. Sin embargo, los poetas contempor\u00e1neos frecuentemente se quedan cortos en este aspecto. A menudo es mucho m\u00e1s c\u00f3modo hablar de uno mismo que desafiar las fuerzas que tienen control sobre la fama y la fortuna.<\/p>\n<p>Este ensayo busca explorar la manifestaci\u00f3n del solipsismo dentro de la poes\u00eda estadounidense contempor\u00e1nea, rastrear sus ra\u00edces hist\u00f3ricas hasta figuras como Walt Whitman, y proponer una posible soluci\u00f3n y un camino a seguir para revitalizar la poes\u00eda, devolvi\u00e9ndola a su papel como representaci\u00f3n art\u00edstica aut\u00e9ntica en lugar de exhibici\u00f3n egoc\u00e9ntrica.<\/p>\n<h3><strong>I<\/strong><\/h3>\n<p>Para empezar, es \u00fatil ilustrar con precisi\u00f3n c\u00f3mo se manifiesta este solipsismo. La poes\u00eda estadounidense contempor\u00e1nea est\u00e1 tan impregnada de solipsismo que seleccionar ejemplos representativos presenta un desaf\u00edo considerable. Si bien varios poetas vienen inmediatamente a la mente, el mundo presenci\u00f3 recientemente una exhibici\u00f3n p\u00fablica de poes\u00eda contempor\u00e1nea solipsista.<\/p>\n<p>Esta instancia particularmente llamativa y reciente no es otra que &#8220;The Hill We Climb&#8221; de Amanda Gorman, recitada en una reciente investidura presidencial de Estados Unidos. Este poema encapsula numerosos vicios po\u00e9ticos contempor\u00e1neos, incluido lenguaje prosaico, errores gramaticales y sint\u00e1cticos, clich\u00e9s generalizados, saltos de l\u00ednea irregulares y una ausencia total de musicalidad. Sin embargo, dejando de lado las deficiencias puramente po\u00e9ticas, el poema se erige como un verdadero monumento al solipsismo. Apenas ocho l\u00edneas adentro de la obra, el poema presenta esta asombrosa l\u00ednea:<\/p>\n<p>We, the successors of a country and a time where a skinny Black girl descended from slaves and raised by a single mother can dream of becoming president, only to find herself reciting for one.<\/p>\n<p>Gorman apenas ha comenzado su recitaci\u00f3n e inmediatamente se <em>centra en s\u00ed misma<\/em> dentro de un poema ostensiblemente destinado a celebrar un nuevo gobierno que preside una naci\u00f3n de 325 millones de personas. Tambi\u00e9n transmite una sorprendente sensaci\u00f3n de ingratitud: su aspiraci\u00f3n era <em>ser<\/em> presidenta, no meramente recitar para uno. Adem\u00e1s, la declaraci\u00f3n carece de coherencia l\u00f3gica: si est\u00e1 describiendo su propio momento contempor\u00e1neo, \u00bfc\u00f3mo puede ser tambi\u00e9n su sucesora?<\/p>\n<p>Al posicionarse tan centralmente dentro del poema, Gorman renuncia a su rol fundamental como poeta para cultivar una voz po\u00e9tica robusta. La voz narrativa de un poema debe ser simult\u00e1neamente profundamente personal y ampliamente universal. Para que las ideas transmitidas dentro de un poema posean alguna resonancia para una mente diferente que lo lea, el poema debe involucrar al lector con la experiencia descrita en un nivel que trascienda el mero entretenimiento o la estimulaci\u00f3n sensorial. La experiencia del poeta debe <em>significar algo significativo<\/em> para el lector. Para lograr este efecto, del cual depende todo el \u00e9xito de un poema, el poeta debe salir de su propio marco de referencia personal y percibirlo desde la perspectiva del lector.<\/p>\n<p>Gorman notoriamente no logra hacer esto. En cambio, se describe a s\u00ed misma usando t\u00e9rminos demogr\u00e1ficos crudos y narra su experiencia de estar en el escenario, recitando en la investidura. No hace ning\u00fan intento de extraer una percepci\u00f3n m\u00e1s profunda m\u00e1s all\u00e1 de un eslogan motivacional, lleno de clich\u00e9s, como &#8220;cualquiera puede so\u00f1ar con convertirse en presidente&#8221;. Al adoptar una perspectiva tan estrecha y miope, Gorman borra cualquier posibilidad de que el poema atraiga a una audiencia universal que refleje a toda la naci\u00f3n. Consecuentemente, habla \u00fanicamente en nombre de Amanda Gorman y de nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>Amanda Gorman no es la \u00fanica poeta que se mira el ombligo que ha recitado en una investidura presidencial. Richard Blanco, quien recit\u00f3 en la segunda investidura de Barack Obama en 2013, tambi\u00e9n resalta abiertamente su identidad \u2013 en su caso, como homosexual e hijo de inmigrantes cubanos. Un ejemplo manifiesto de solipsismo en su obra se encuentra en estas l\u00edneas de su poema de 2012, \u201cLooking for the Gulf Motel.\u201d El poema comienza con una declaraci\u00f3n muy autobiogr\u00e1fica:<\/p>\n<p><em>There should be nothing here I don\u2019t remember . . .<\/em><\/p>\n<p>The Gulf Motel with mermaid lampposts and ship\u2019s wheel in the lobby should still be rising out of the sand like a cake decoration. My brother and I should still be pretending we don\u2019t know our parents, embarrassing us as they roll the luggage cart past the front desk loaded with our scruffy suitcases, two-dozen loaves of Cuban bread, brown bags bulging with enough mangos to last the entire week, our espresso pot, the pressure cooker- and a pork roast reeking garlic through the lobby. All because we can\u2019t afford to eat out, not even on vacation, only two hours from our home in Miami, but far enough away to be thrilled by whiter sands on the west coast of Florida, where I should still be for the first time watching the sun set instead of rise over the ocean.<\/p>\n<p>El poema subsecuentemente repite el estribillo en cursiva, \u201cThere should be nothing here I don\u2019t remember . . .,\u201d tres veces adicionales. Cada repetici\u00f3n es seguida por detalles \u00edntimos, casi fotogr\u00e1ficos, extra\u00eddos de la infancia de Blanco, con un \u00e9nfasis espec\u00edfico en escenas \u00fanicas del trasfondo inmigrante cubano de sus padres.<\/p>\n<p>En su interpretaci\u00f3n m\u00e1s generosa, el poema de Blanco solo insin\u00faa un tema universal: el anhelo de preservar los preciados recuerdos de la infancia. Sin embargo, nunca articula <em>por qu\u00e9<\/em> estos recuerdos particulares tienen significado para \u00e9l m\u00e1s all\u00e1 del hecho obvio de que moldearon sus a\u00f1os formativos y, presumiblemente, la persona en que se convirti\u00f3. Se detiene en el simple deseo de no olvidar estos recuerdos. Se niega a transformarlos en algo con lo que cualquier lector pueda conectar genuinamente. En cambio, al lector se le deja con una mera experiencia de espectador de &#8220;un d\u00eda en la vida&#8221;, inclinado a responder con un educado y distante &#8220;Qu\u00e9 bien&#8221; o &#8220;Qu\u00e9 interesante&#8221;, permaneciendo como un extra\u00f1o sin ser involucrado directamente por la experiencia sensorial a nivel intelectual o emocional.<\/p>\n<p>\u201cLooking for the Gulf Motel\u201d de ninguna manera es un incidente aislado. La obra m\u00e1s amplia de Blanco est\u00e1 repleta de ejemplos similares, muchos de los cuales se centran intensamente en detalles relacionados con su identidad como cubano-estadounidense y como homosexual. Si bien demuestra una habilidad considerable en la descripci\u00f3n y la representaci\u00f3n de detalles, su poes\u00eda funciona menos como una obra de met\u00e1fora y m\u00e1s como pura autobiograf\u00eda, ofreciendo una perspectiva espec\u00edfica en lugar de revelar una idea universal.<\/p>\n<p>Lawrence Joseph es otro poeta cuya obra se caracteriza por una abundancia de detalles solipsistas. Al igual que Blanco, es hijo de inmigrantes, aunque su herencia es libanesa en lugar de cubana. Joseph tambi\u00e9n destaca por ser un abogado reconocido en el \u00e1mbito de &#8220;Big Law&#8221;, representando famosamente a Texas ante la Corte Suprema de Estados Unidos en una impugnaci\u00f3n de los resultados de las elecciones de 2020.[1]<\/p>\n<p>Su poema titulado provocadoramente \u201cSand Nigger,\u201d incluido en su colecci\u00f3n de 1988 <em>Curriculum Vitae<\/em>, captura eficazmente el solipsismo que se encuentra frecuentemente en sus versos:<\/p>\n<p>. . . Lebanon of mountains and sea, of pine and almond trees, of cedars in the service of Solomon, Lebanon of Babylonians, Phoenicians, Arabs, Turks and Byzantines, of the one-eyed monk, saint Maron, in whose rite I am baptized; Lebanon of my mother warning my father not to let the children hear, of my brother who hears and from whose silence I know there is something I will never know; Lebanon of grandpa giving me my first coin secretly, secretly holding my face in his hands, kissing me and promising me the whole world. My father\u2019s vocal chords bleed; he shouts too much at his brother, his partner, in the grocery store that fails. I hide money in my drawer, I have the talent to make myself heard. I am admonished to learn, never to dirty my hands with sawdust and meat. . . . \u201cSand nigger,\u201d I\u2019m called, and the name fits: I am the light-skinned nigger with black eyes and the look difficult to figure \u2013 a look of indifference, a look to kill \u2013 a Levantine nigger in the city on the strait between the great lakes Erie and St. Clair which has a reputation for violence, an enthusiastically bad-tempered sand nigger who waves his hands, nice enough to pass, Lebanese enough to be against his brother, with his brother against his cousin, with cousin and brother against the stranger.<\/p>\n<p>Joseph claramente no est\u00e1 escribiendo <em>exclusivamente<\/em> sobre s\u00ed mismo. Las l\u00edneas finales del poema generalizan su experiencia lo suficiente como para indicar que tambi\u00e9n est\u00e1 abordando la experiencia m\u00e1s amplia de los inmigrantes libaneses y \u00e1rabes, ofreciendo una visi\u00f3n bastante cr\u00edtica de lo que percibe como faccionalismo inherente dentro de esa comunidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, su alcance no va m\u00e1s all\u00e1 de esto. Describe la experiencia de una comunidad, que, aunque potencialmente ofrece una nueva perspectiva al lector, falla en involucrar al lector directamente en un nivel m\u00e1s profundo. Se queda corto en transformar la experiencia generalizada de los inmigrantes libaneses y \u00e1rabes en el reino de lo universal. Esta es una oportunidad perdida, ya que la materia tem\u00e1tica podr\u00eda prestarse f\u00e1cilmente a una discusi\u00f3n sobre el desplazamiento, la identidad cultural o las percepciones cambiantes del tiempo y el lugar en general. Joseph opta por no explorar estos temas m\u00e1s amplios.<\/p>\n<p>Al igual que Blanco, Joseph presenta sus propias experiencias y las de su familia como una narrativa de &#8220;un d\u00eda en la vida&#8221;, ofreciendo poco m\u00e1s all\u00e1 de esta descripci\u00f3n, excepto por una reflexi\u00f3n sobre las caracter\u00edsticas negativas que observa entre los libaneses. Los episodios espec\u00edficos que describe sobre interacciones dentro de su familia, aunque proporcionan atisbos de escenas e individuos \u00fanicos, funcionan principalmente como an\u00e9cdotas. No se emplea verdadera met\u00e1fora para elevarlos a algo m\u00e1s grande que meras ilustraciones de lo que Joseph considera defectos en el car\u00e1cter liban\u00e9s.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n reflejando a Blanco, Joseph sit\u00faa prominentemente su identidad en el centro de su descripci\u00f3n: liban\u00e9s, cat\u00f3lico, hijo de inmigrantes. Esta declaraci\u00f3n abierta de identidad es una manifestaci\u00f3n directa de solipsismo. El trasfondo cultural, \u00e9tnico y religioso sirve como un medio \u2014aunque superficial\u2014 por el cual los individuos se definen a s\u00ed mismos como entidades distintas. Sin embargo, si bien Joseph (y Blanco) ponen en primer plano sus identidades, nunca logran involucrar directamente al lector <em>con<\/em> esa identidad. En cambio, permanece en el reino de la simple descripci\u00f3n \u2013 esencialmente, un estudio antropol\u00f3gico escrito en primera persona.<\/p>\n<p>Gorman, Blanco y Joseph son poetas firmemente establecidos dentro de la escena literaria principal. Su obra refleja el tipo de poes\u00eda a menudo defendido por las instituciones culturales y educativas dominantes. Parece que el solipsismo se ha convertido en la tendencia predominante en la poes\u00eda contempor\u00e1nea. Para entender su dominio actual, es \u00fatil rastrear su trayectoria.<\/p>\n<h3><strong>II<\/strong><\/h3>\n<p>Los poemas autobiogr\u00e1ficos, por supuesto, no son un fen\u00f3meno reciente. Los poetas no comenzaron de repente a escribir sobre s\u00ed mismos hace solo una generaci\u00f3n. De hecho, un maestro de la poes\u00eda inglesa, John Milton, produjo un poema autobiogr\u00e1fico que sigue siendo una de las obras m\u00e1s celebradas del idioma: el soneto \u201cOn His Blindness.\u201d<\/p>\n<p>When I consider how my light is spent Ere half my days, in this dark world and wide; And that one talent which is death to hide, Lodged with me useless, though my soul more bent To serve therewith my Maker, and present My true account, lest he returning chide: Doth God exact day-labour, light denied, I fondly ask? But Patience, to prevent That murmur, soon replies, God doth not need Either man\u2019s work or his own gifts; who best Bear his mild yoke, they serve him best: his state Is kingly; thousands at his bidding speed, And post o\u2019er land and ocean without rest; They also serve who only stand and wait.<\/p>\n<p>En este soneto, Milton no solo discute la realidad f\u00edsica de estar afectado por la ceguera, sino tambi\u00e9n las profundas reflexiones espirituales y filos\u00f3ficas que desencadena en \u00e9l. Es personal en el sentido de que Milton describe su propia perspectiva sobre su experiencia \u00fanica. Sin embargo, Milton no se detiene \u00fanicamente en su condici\u00f3n de persona que sufre una discapacidad. No pide principalmente al lector que empatice con \u00e9l espec\u00edficamente <em>como hombre ciego<\/em> \u2013 como Blanco y Joseph hacen con sus identidades como hijos de inmigrantes. En cambio, lidia con c\u00f3mo su aflicci\u00f3n encaja en la Voluntad Divina para su vida. Al luchar con esta cuesti\u00f3n teol\u00f3gica, llega a su famosa resoluci\u00f3n: servir a Dios \u2013 o, m\u00e1s ampliamente, cumplir el rol asignado a uno \u2013 puede lograrse con la misma eficacia a trav\u00e9s de la aceptaci\u00f3n pasiva y la paciencia que a trav\u00e9s del esfuerzo activo.<\/p>\n<p>Milton universaliza eficazmente su experiencia profundamente personal. Emplea su ceguera como tema para lograr la met\u00e1fora po\u00e9tica, utiliz\u00e1ndola as\u00ed como veh\u00edculo para revelar una verdad mayor y universal sobre la fe, la paciencia y la naturaleza del servicio. El soneto es menos sobre la condici\u00f3n f\u00edsica de Milton en s\u00ed misma y m\u00e1s sobre la profunda realizaci\u00f3n que alcanza al contemplar esa experiencia. El \u00fanico elemento que es estrictamente autobiogr\u00e1fico es el hecho de que Milton dirige su contemplaci\u00f3n hacia adentro, centr\u00e1ndose en su propio estado, en lugar de hacia afuera hacia un objeto externo.<\/p>\n<p>Un siglo y medio despu\u00e9s, los poetas rom\u00e1nticos, con su \u00e9nfasis en la poes\u00eda como expresi\u00f3n de emoci\u00f3n intensa, otorgaron un valor acentuado a la naturaleza profundamente personal de la creaci\u00f3n po\u00e9tica. Wordsworth, en su famosa definici\u00f3n de poes\u00eda como \u201cel desborde espont\u00e1neo de sentimientos poderosos&#8230; de la emoci\u00f3n recordada en tranquilidad,\u201d [2] captur\u00f3 la visi\u00f3n rom\u00e1ntica de la poes\u00eda como surgiendo directamente de la emoci\u00f3n \u2013 una experiencia intr\u00ednsecamente individual intrincadamente ligada a la percepci\u00f3n sensorial \u00fanica del poeta. Si la poes\u00eda es fundamentalmente emoci\u00f3n recordada, entonces la obligaci\u00f3n principal del poeta se convierte en la transmisi\u00f3n precisa de esa emoci\u00f3n, en lugar de una reflexi\u00f3n sobre alguna verdad universal. La met\u00e1fora es consecuentemente relegada a un rol secundario y de apoyo, mientras que el poder descriptivo toma precedencia como el veh\u00edculo principal para comunicar el sentimiento.<\/p>\n<p>El extenso poema de trece libros de Wordsworth, <em>The Prelude<\/em>, presenta una anomal\u00eda curiosa dentro de la tradici\u00f3n \u00e9pica. Su forma \u00e9pica, grandiosa y arrolladora se yuxtapone a su materia tem\u00e1tica: escenas \u00edntimas y frecuentemente mundanas de la propia vida de Wordsworth. El poema es, en esencia, una autobiograf\u00eda extendida, lleno de reminiscencias y reflexiones sobre los eventos y experiencias de la vida de Wordsworth, con un enfoque particular en su infancia y juventud.<\/p>\n<p>Un ejemplo caracter\u00edstico de los episodios autorreferenciales en <em>The Prelude<\/em> es la descripci\u00f3n de las errantes solitarias de Wordsworth en la naturaleza cuando ten\u00eda ocho a\u00f1os:<\/p>\n<p>Fair seed-time had my soul, and I grew up Fostered alike by beauty and by fear; Much favored in my birthplace, and no less In that beloved Vale to which, erelong, I was transplanted. Well I call to mind (\u2018Twas at an early age, ere I had seen Nine summers) when upon the mountain slope The frost and breath of frosty wind had snapped The last autumnal crocus, \u2018twas my joy To wander half the night among the Cliffs And the smooth Hollows, where the woodcocks ran Along the open turf. In thought and wish That time, my shoulder all with springes hung, I was a fell destroyer. On the heights Scudding away from snare to snare, I plied My anxious visitation, hurrying on, Still hurrying, hurrying onward; moon and stars Were shining o\u2019er my head; I was alone, And seemed to be a trouble to the peace That was among them. . . .<\/p>\n<p>(<em>The Prelude<\/em>, I:305-24.)<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, la voz de Wordsworth se siente casi contempor\u00e1nea, compartiendo detalles de su ni\u00f1ez que, aunque v\u00edvidamente descritos, parecen m\u00e1s dirigidos a relatar la historia de su vida que a universalizar la experiencia a trav\u00e9s de la met\u00e1fora. De hecho, pocos lectores, especialmente los contempor\u00e1neos, pueden relacionarse directamente con la experiencia espec\u00edfica de Wordsworth como un ni\u00f1o de ocho a\u00f1os cazando solo en la naturaleza por la noche. Si acaso, se lee principalmente como una curiosidad hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Sin embargo, Wordsworth hace m\u00e1s que simplemente encadenar una serie de bocetos autobiogr\u00e1ficos. Tras este pasaje descriptivo, cambia a un modo verdaderamente po\u00e9tico:<\/p>\n<p>The mind of Man is framed even like the breath And harmony of music. There is a dark Invisible workmanship that reconciles Discordant elements, and makes them move In one society. Ah me! That all The terrors, all the early miseries, Regrets, vexations, lassitudes, that all The thoughts and feelings which have been infused Into my mind, should ever have made up The calm existence that is mine when I Am worthy of myself! Praise to the end! Thanks likewise for the means!<\/p>\n<p>(I:351-62.)<\/p>\n<p>En este punto, Wordsworth finalmente universaliza la experiencia. Concluye que sus errantes juveniles moldearon al hombre en que se convirti\u00f3, y en ellas percibe el destino obrando, expresando gratitud por este proceso formativo. Si bien no es una observaci\u00f3n particularmente innovadora o profunda, es una que Wordsworth claramente hace con sinceridad.<\/p>\n<p><em>The Prelude<\/em> generalmente sigue este patr\u00f3n: una descripci\u00f3n de una experiencia mundana de la vida temprana de Wordsworth, junto con las emociones que sinti\u00f3 en ese momento, es seguida de una reflexi\u00f3n sobre el significado m\u00e1s profundo y universalizado de esa experiencia. En este sentido, el poema puede caracterizarse como una &#8220;autobiograf\u00eda did\u00e1ctica&#8221;.<\/p>\n<p>A pesar de su naturaleza did\u00e1ctica, las explicaciones de Wordsworth en <em>The Prelude<\/em> no logran plenamente la verdadera met\u00e1fora po\u00e9tica. Wordsworth expone expl\u00edcitamente su intenci\u00f3n y significado, en lugar de permitir que el significado emerja impl\u00edcitamente a trav\u00e9s de la transformaci\u00f3n del objeto po\u00e9tico. Aunque \u00e9l &#8220;cuenta&#8221; en lugar de &#8220;muestra&#8221;, Wordsworth no obstante logra universalizar sus experiencias y presentarlas como lecciones para el lector. Se sinti\u00f3 obligado a proporcionar algo de valor al lector \u2013 una lecci\u00f3n derivada de sus experiencias de vida. A\u00fan no hab\u00eda dado el paso de hacer de la autobiograf\u00eda tanto el tema <em>como<\/em> el prop\u00f3sito \u00faltimo de su poes\u00eda.<\/p>\n<h3><strong>III<\/strong><\/h3>\n<p><em>The Prelude<\/em> fue, en efecto, solo un preludio. Al otro lado del Atl\u00e1ntico, las florecientes tendencias rom\u00e1nticas en poes\u00eda florecer\u00edan en un solipsismo completo en las obras de Walt Whitman.<\/p>\n<p>La influencia de Whitman en la poes\u00eda estadounidense fue nada menos que revolucionaria. Antes de su surgimiento, poetas estadounidenses como Edgar Allan Poe y William Cullen Bryant se adhirieron en gran medida a estilos cl\u00e1sicos heredados de Europa. Whitman, sin embargo, regal\u00f3 a la joven naci\u00f3n un modo de expresi\u00f3n completamente nuevo: discursivo, conversacional, libre de forma estricta y profundamente \u00edntimo. M\u00e1s que cualquier otra figura, Whitman sent\u00f3 las bases del verso libre contempor\u00e1neo. El propio Ezra Pound reconoci\u00f3 esta deuda en su poema \u201cA Pact\u201d:<\/p>\n<p>I make a pact with you, Walt Whitman \u2013 I have detested you long enough. I come to you as a grown child Who has had a pig-headed father; I am old enough now to make friends. It was you that broke the new wood, Now is a time for carving. We have one sap and one root \u2013 Let there be commerce between us.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de Pound de que \u00e9l y Whitman compart\u00edan \u201cone sap and one root\u201d (una savia y una ra\u00edz), y su comparaci\u00f3n consigo mismo como un \u201cgrown child\u201d (ni\u00f1o crecido) que regresa a Whitman como su padre, constituye un reconocimiento de influencia tan claro como un poeta puede ofrecer. Dado el inmenso impacto de Pound en el movimiento modernista en poes\u00eda, su declaraci\u00f3n posiciona a Whitman como nada menos que el padre del modernismo po\u00e9tico.<\/p>\n<p>Sin embargo, Whitman es el progenitor de algo m\u00e1s que solo el estilo y la est\u00e9tica modernista; es posiblemente el primer, y quiz\u00e1s el mayor, poeta solipsista. Una de las obras m\u00e1s famosas de Whitman, el extenso poema de 1.346 l\u00edneas \u201cSong of Myself,\u201d se erige como una obra maestra del solipsismo.<\/p>\n<p>El poema comienza con una declaraci\u00f3n de intenciones inequ\u00edvoca:<\/p>\n<p>I celebrate myself, and sing myself, And what I assume you shall assume, For every atom belonging to me as good belongs to you. I loafe and invite my soul, I lean and loafe at my ease observing a spear of summer grass. My tongue, every atom of my blood, form\u2019d from this soil, this air, Born here of parents born here from parents the same, and their parents the same, I, now thirty-seven years old in perfect health begin, Hoping to cease not till death. Creeds and schools in abeyance, Retiring back a while sufficed at what they are, but never forgotten, I harbor for good or bad, I permit to speak at every hazard, Nature without check with original energy. (ll. 1-13.)<\/p>\n<p>Whitman no podr\u00eda ser m\u00e1s expl\u00edcito. No persigue la aplicaci\u00f3n did\u00e1ctica de la autobiograf\u00eda de Wordsworth. En cambio, su objetivo declarado es simplemente \u201ccelebrate myself\u201d (celebrarme a m\u00ed mismo). Su declaraci\u00f3n al lector, \u201cevery atom belonging to me as good belongs to you\u201d (cada \u00e1tomo que me pertenece, tambi\u00e9n te pertenece), no es tanto una declaraci\u00f3n de humanidad compartida como una invitaci\u00f3n para que el lector se adentre <em>en<\/em> el marco de referencia personal de Whitman y perciba el mundo exactamente como \u00e9l lo percibe. M\u00e1s tarde, reitera este punto:<\/p>\n<p>You shall no longer take things at second or third hand, nor look through the eyes of the dead, nor feed on the spectres in books, You shall not look through my eyes either, nor take things from me, You shall listen to all sides and filter them from your self. (ll. 35-37.)<\/p>\n<p>Whitman encarna una forma de solipsismo democr\u00e1tico. Desea que el lector celebre el yo con el mismo fervor que \u00e9l, que vea el mundo a trav\u00e9s de una lente egoc\u00e9ntrica al igual que \u00e9l. Lo que de otro modo podr\u00eda percibirse como un narcisismo insoportable se convierte, en manos de Whitman, en una seducci\u00f3n: el poema no exige que el lector simplemente tolere el ombliguismo de Whitman, sino que lo invita a participar en \u00e9l, a encontrar sus propias experiencias reflejadas en el espejo de aquellas que Whitman describe de su propia vida.<\/p>\n<p>Consecuentemente, la gran mayor\u00eda del poema es una exposici\u00f3n detallada de minucias autobiogr\u00e1ficas presentadas con v\u00edvido poder descriptivo. Whitman bombardea al lector con escenas que presenci\u00f3 mientras viajaba por Estados Unidos en la d\u00e9cada de 1850 \u2013 descripciones de personas, lugares y eventos; retratos de la vida cotidiana filtrados intensamente a trav\u00e9s de su perspectiva \u00fanica.<\/p>\n<p>La intimidad del detalle de Whitman se extiende a otra dimensi\u00f3n tambi\u00e9n. Muy adelantado a su tiempo, Whitman incluye descripciones francas de experiencias sexuales a lo largo del poema, lo suficientemente francas como para provocar que el fiscal de distrito de Boston amenazara con enjuiciar al editor de Whitman bajo las leyes de obscenidad de Massachusetts.[3]<\/p>\n<p>Intercalados entre los retratos esc\u00e9nicos, Whitman inserta sus propios pensamientos y percepciones. A diferencia de Wordsworth, estas percepciones no son did\u00e1cticas; son profundamente autorreflexivas. Algunas, de hecho, trascienden la mera autorreflexi\u00f3n y rozan lo megal\u00f3mano. En los dos siguientes pasajes, Whitman proclama para s\u00ed mismo una especie de divinidad:<\/p>\n<p>Divine am I inside and out, and I make holy whatever I touch or am touch\u2019d from, The scent of these arm-pits aroma finer than prayer, This head more than churches, bibles, and all the creeds. If I worship one thing more than another it shall be the spread of my own body, or any part of it, . . . (ll. 524-27.)<\/p>\n<p>Why should I pray? why should I venerate and be ceremonious? Having pried through the strata, analyzed to a hair, counsel\u2019d with doctors and calculated close, I find no sweeter fat than sticks to my own bones. In all people I see myself, none more and not one a barley-corn less, And the good or bad I say of myself I say of them. I know I am solid and sound, To me the converging objects of the universe perpetually flow, All are written to me, and I must get what the writing means. I know I am deathless, I know this orbit of mine cannot be swept by a carpenter\u2019s compass, I know I shall not pass like a child\u2019s carlacue cut with a burnt stick at night. I know I am august, I do not trouble my spirit to vindicate itself or be understood, I see that the elementary laws never apologize, (I reckon I behave no prouder than the level I plant my house by, after all.) I exist as I am, that is enough, If no other in the world be aware I sit content, And if each and all be aware I sit content. One world is aware and by far the largest to me, and that is myself, And whether I come to my own to-day or in ten thousand or ten million years, I can cheerfully take it now, or with equal cheerfulness I can wait. (ll. 398-418.)<\/p>\n<p>En un alarde no menos grandioso, ofrece su auto-evaluaci\u00f3n de su propio papel como poeta:<\/p>\n<p>I am the poet of the Body and I am the poet of the Soul, The pleasures of heaven are with me and the pains of hell are with me, The first I graft and increase upon myself, the latter I translate into a new tongue. I am the poet of the woman the same as the man, And I say it is as great to be a woman as to be a man, And I say there is nothing greater than the mother of men. I chant the chant of dilation or pride, We have had ducking and deprecating about enough, I show that size is only development. Have you outstript the rest? are you the President? It is a trifle, they will more than arrive there every one, and still pass on. I am he that walks with the tender and growing night, I call to the earth and sea half-held by the night. (ll. 422-34.)<\/p>\n<p>O, a\u00fan m\u00e1s famosamente:<\/p>\n<p>Do I contradict myself? Very well then I contradict myself, (I am large, I contain multitudes.)<\/p>\n<p>(ll. 1324-26.)<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1s el m\u00e1s solipsista de todos, Whitman se declara el pin\u00e1culo absoluto de toda la creaci\u00f3n que condujo a su existencia:<\/p>\n<p>I am an acme of things accomplish\u2019d, and I an encloser of things to be. My feet strike an apex of the apices of the stairs, On every step bunches of ages, and larger bunches between the steps, All below duly travel\u2019d, and still I mount and mount. Rise after rise bow the phantoms behind me, Afar down I see the huge first Nothing, I know I was even there, I waited unseen and always, and slept through the lethargic mist, And took my time, and took no hurt from the fetid carbon. Long I was hugg\u2019d close\u2014long and long. Immense have been the preparations for me, Faithful and friendly the arms that have helped me. Cycles ferried my cradle, rowing and rowing like cheerful boatmen, For room to me stars kept aside in their own rings, They sent influences to look after what was to hold me. Before I was born out of my mother generations guided me, My embryo has never been torpid, nothing could overlay it. For it the nebula cohered to an orb, The long slow strata piled to rest it on, Vast vegetables gave it sustenance, Monstrous sauroids transported it in their mouths and deposited it with care. All forces have been steadily employed to complete and delight me, Now on this spot I stand with my robust soul. (ll. 1148-69.)<\/p>\n<p>Las estrellas, los dinosaurios prehist\u00f3ricos, la totalidad de la historia humana \u2013 todo, en opini\u00f3n de Whitman, sirvi\u00f3 como un vasto prefacio, preparando meticulosamente el universo \u00fanicamente para el advenimiento del propio Walt Whitman.<\/p>\n<p>Sin embargo, Whitman no hace estas afirmaciones extraordinarias desde una posici\u00f3n de superioridad distante. De hecho, cuando se considera dentro del contexto m\u00e1s amplio del poema, particularmente junto a sus descripciones \u00edntimas de experiencias cotidianas, al lector le queda la clara impresi\u00f3n de que Whitman implica que lo que proclama sobre s\u00ed mismo es igualmente cierto para cualquier otra persona. Es esta forma de solipsismo de igualdad de oportunidades, esta invitaci\u00f3n a compartir la celebraci\u00f3n y admiraci\u00f3n del yo, lo que hace que la obra de Whitman sea cautivadora en lugar de meramente insoportable.<\/p>\n<p>Hacia la conclusi\u00f3n del poema, Whitman contempla su propia mortalidad y lo que le espera despu\u00e9s de la muerte:<\/p>\n<p>The last scud of day holds back for me, It flings my likeness after the rest and true as any on the shadowed wilds, It coaxes me to the vapor and the dusk. I depart as air, I shake my white locks at the runaway sun, I effuse my flesh in eddies, and drift it in lacy jags. I bequeath myself to the dirt to grow from the grass I love, If you want me again look for me under your boot-soles. You will hardly know who I am or what I mean, But I shall be good health to you nevertheless, And filter and fibre your blood. Failing to fetch me at first keep encouraged, Missing me one place search another, I stop somewhere waiting for you.<\/p>\n<p>(ll. 1334-46.)<\/p>\n<p>Expresa claramente una falta de creencia en la inmortalidad del alma. En un giro ir\u00f3nico, Whitman, la divinidad viviente para la cual todo el tiempo geol\u00f3gico fue supuestamente una mera preparaci\u00f3n, parad\u00f3jicamente &#8220;bequeath[s]&#8221; (lega) a s\u00ed mismo &#8220;to the dirt&#8221; (a la tierra), para ser encontrado solo &#8220;under your boot-soles&#8221; (bajo las suelas de tus botas). Para Whitman, la divinidad reside dentro de la existencia viviente, y ese estado divino cesa al morir.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso despu\u00e9s de contemplar su propia aniquilaci\u00f3n percibida, el yo de Whitman sobrevive y sigue siendo el foco central del poema. En su l\u00ednea final, \u201cI stop somewhere waiting for you\u201d (me detengo en alg\u00fan lugar esper\u00e1ndote), Whitman perdura como una idea, si no una entidad f\u00edsica, esperando pacientemente ser descubierto por el lector, prometiendo serles \u201cgood health\u201d (buena salud). Incluso despu\u00e9s de lo que \u00e9l considera su propia disoluci\u00f3n f\u00edsica, Whitman nunca renuncia a su posici\u00f3n como figura central y sujeto principal del poema.<\/p>\n<p>\u201cSong of Myself\u201d se erige como el manifiesto definitivo del solipsismo. No ofrece ninguna lecci\u00f3n did\u00e1ctica y no explora ninguna verdad universal m\u00e1s all\u00e1 de la enf\u00e1tica celebraci\u00f3n del yo como el centro absoluto y pin\u00e1culo de toda existencia. Whitman presenta su propia percepci\u00f3n de s\u00ed mismo como el modelo de c\u00f3mo todos deber\u00edan ver sus propios yoes: el \u00fanico marco de referencia v\u00e1lido, libre y superior a todos los credos, filosof\u00edas y normas sociales o culturales.<\/p>\n<p>Y la visi\u00f3n de Whitman en gran medida triunf\u00f3. En general, la sociedad, particularmente en Estados Unidos, ha adoptado su perspectiva del yo como el \u00e1rbitro supremo de la verdad, el \u00fanico marco de referencia v\u00e1lido por el cual interpretar el mundo externo. Incluso entre aquellos que profesan fe religiosa o se adhieren a una filosof\u00eda espec\u00edfica, frecuentemente justifican sus creencias o aceptaci\u00f3n en t\u00e9rminos del yo, sus experiencias personales y su marco de referencia individual. El solipsismo yace en el coraz\u00f3n mismo del pensamiento estadounidense contempor\u00e1neo. Whitman simplemente sirvi\u00f3 como su profeta m\u00e1s elocuente y prol\u00edfico.<\/p>\n<p>No sorprende, por lo tanto, que los poetas dentro de una cultura tan solipsista tiendan a producir versos solipsistas. Escriben desde lo que conocen y experimentan \u00edntimamente en sus propias vidas. Pero qu\u00e9, en \u00faltima instancia, \u00bflogra la mentalidad solipsista a trav\u00e9s de la poes\u00eda una vez que todo est\u00e1 escrito y publicado?<\/p>\n<h3><strong>IV<\/strong><\/h3>\n<p>El solipsismo bien puede ser la mentalidad predominante de nuestra era, pero muy parecido a los productos de consumo comercializados a trav\u00e9s de llamamientos a deseos ego\u00edstas, nunca puede satisfacer verdaderamente el profundo anhelo humano de significado que la poes\u00eda es singularmente capaz de abordar. Todo lo que puede ofrecer son emociones superficiales. Es fundamentalmente superficial; retrata una experiencia en la que el lector podr\u00eda \u2014o no\u2014 vislumbrar un reflejo de su propia vida, pero constantemente falla en transformar esa experiencia individual en una revelaci\u00f3n despersonalizada de una verdad universal. Sin este salto transformador crucial, la poes\u00eda se degrada a mera autobiograf\u00eda, una curiosidad antropol\u00f3gica confinada dentro de l\u00edmites espec\u00edficos de tiempo y espacio, en lugar de un ideal universal que los trasciende.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde deja esta situaci\u00f3n a la poes\u00eda? \u00bfEs el legado de Whitman un destino ineludible? Si bien Whitman es innegablemente un patriarca del modernismo y el solipsismo en la poes\u00eda estadounidense, est\u00e1 lejos del \u00fanico modelo disponible para los poetas contempor\u00e1neos. De hecho, un contempor\u00e1neo ligeramente mayor y compatriota ofrece a los poetas de hoy un camino alternativo convincente. Ese poeta es Henry Wadsworth Longfellow.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/latrespace.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/longfellow-grave.webp\" alt=\"En la casa de Henry Wadsworth Longfellow en Cambridge, Massachusetts, ubicaci\u00f3n de su tumba\" width=\"859\" height=\"645\" \/><em class=\"cap-ai\">En la casa de Henry Wadsworth Longfellow en Cambridge, Massachusetts, ubicaci\u00f3n de su tumba<\/em>En la casa de Henry Wadsworth Longfellow en Cambridge, Massachusetts, ubicaci\u00f3n de su tumba.<\/p>\n<p>Reconocido por sus poemas \u00e9picos <em>The Song of Hiawatha<\/em> y <em>Evangeline<\/em>, as\u00ed como por su <em>Tales of a Wayside Inn<\/em>, inspirado en Chaucer, Longfellow tambi\u00e9n compuso decenas de poemas m\u00e1s cortos, muy pocos de los cuales son manifiestamente autobiogr\u00e1ficos. Sin embargo, cuando se adentra en territorio autobiogr\u00e1fico, Longfellow se adhiere al modelo establecido por Milton, universalizando eficazmente su experiencia personal.<\/p>\n<p>\u201cMy Lost Youth,\u201d un poema temprano publicado en su colecci\u00f3n de 1847, <em>Birds of Passage<\/em>, quiz\u00e1s sirva como la mejor ilustraci\u00f3n de este enfoque. En estructura y materia tem\u00e1tica, es notablemente similar a \u201cLooking for the Gulf Motel\u201d de Blanco o \u201cSand Nigger\u201d de Joseph \u2013 una descripci\u00f3n de experiencias de la infancia revisitadas y reflexionadas por el poeta adulto. A diferencia de esos poemas, sin embargo, Longfellow no se limita a relatar los pensamientos y emociones evocados al regresar a su hogar de la infancia y los lugares que frecuentaba de ni\u00f1o; los emplea como veh\u00edculo para revelar una verdad mayor y universal sobre la experiencia humana.<\/p>\n<p>El poema comienza describiendo su regreso a su ciudad natal en Maine:<\/p>\n<p>Often I think of the beautiful town That is seated by the sea; Often in thought go up and down The pleasant streets of that dear old town, And my youth comes back to me. And a verse of a Lapland song Is haunting my memory still: \u201cA boy\u2019s will is the wind\u2019s will, And the thoughts of youth are long, long thoughts.\u201d<\/p>\n<p>La canci\u00f3n lapona citada al final de la estrofa se repite como estribillo al final de cada una de las diez estrofas del poema. Atribuir estos pensamientos a un pueblo distante que los cantaba en una lengua extranjera subraya sutilmente la universalidad de las ideas que se expresan. La realizaci\u00f3n de que los pensamientos y experiencias de la infancia moldean profundamente al adulto no se presenta como la percepci\u00f3n personal \u00fanica de Longfellow, sino como una condici\u00f3n humana fundamental que trasciende a cualquier individuo o sociedad espec\u00edfica.<\/p>\n<p>Procede a describir escenas de la ciudad y su paisaje circundante, y los pensamientos y emociones que suscitan en \u00e9l. Hace quiz\u00e1s sus observaciones m\u00e1s conmovedoras y poderosas en las estrofas s\u00e9ptima y octava:<\/p>\n<p>I remember the gleams and glooms that dart Across the schoolboy\u2019s brain; The song and the silence in the heart, That in part are prophecies, and in part Are longings wild and vain. . . . There are things of which I may not speak; There are dreams that cannot die; There are thoughts that make the strong heart weak, And bring a pallor into the cheek, And a mist before the eye. . . .<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, Longfellow describe una experiencia que es simult\u00e1neamente suya y sin embargo no exclusivamente suya \u2013 una experiencia f\u00e1cilmente reconocible para cualquier lector que haya vivido lo suficiente como para darse cuenta de que su juventud ha pasado. Aunque llora su juventud perdida, reconoce que muchas de sus experiencias y pensamientos fugaces han perdurado, influyendo profundamente en el adulto en el que se convertir\u00eda eventualmente. A diferencia de Wordsworth, Longfellow no transmite esta lecci\u00f3n de manera did\u00e1ctica o expl\u00edcita. En cambio, describe el efecto y la impresi\u00f3n general de sus pensamientos infantiles y experiencias sin adentrarse en los detalles \u00edntimos y espec\u00edficos que Blanco y Joseph usan para ilustrar sus historias personales. Este enfoque, que es tanto espec\u00edfico en su ambientaci\u00f3n como generalizado en su descripci\u00f3n de estados internos, universaliza la experiencia, llevando al lector a una realizaci\u00f3n de una verdad universal que reconoce dentro de s\u00ed mismo, en lugar de presentar una mera autobiograf\u00eda que logra poco m\u00e1s que relatar una historia personal.<\/p>\n<p>Si bien Longfellow aborda la misma materia tem\u00e1tica fundamental que Blanco y Joseph, y de hecho que Whitman y Wordsworth, la describe y la utiliza de una manera fundamentalmente diferente. Las experiencias de la infancia y las impresiones duraderas que dejan en el adulto se emplean metaf\u00f3ricamente, sirviendo para revelar una verdad sobre la condici\u00f3n humana tal como es afectada por el paso implacable del tiempo. Este es el \u00fanico sentido genuino en el que un lector deber\u00eda preocuparse por las experiencias infantiles de un poeta \u2013 viendo a trav\u00e9s de ellas las verdades universales que iluminan.<\/p>\n<p>La autobiograf\u00eda indiscutiblemente tiene un lugar leg\u00edtimo dentro de la poes\u00eda. De hecho, un grado de autobiograf\u00eda es, discutiblemente, un elemento inevitable en cualquier expresi\u00f3n po\u00e9tica. Sin embargo, la autobiograf\u00eda perseguida \u00fanicamente por s\u00ed misma no es po\u00e9tica; es mero ombliguismo. Incluso cuando se emplea ostensiblemente para ilustrar las experiencias percibidas de una comunidad m\u00e1s grande, en \u00faltima instancia no hace m\u00e1s que proclamar ruidosamente al lector: &#8220;\u00a1M\u00edrame!&#8221;. En cambio, la autobiograf\u00eda deber\u00eda funcionar como un recurso, sirviendo al objetivo po\u00e9tico superior: la revelaci\u00f3n de la verdad universal a trav\u00e9s del poder transformador de la met\u00e1fora. Milton y Longfellow demuestran c\u00f3mo esto puede lograrse con \u00e9xito. La verdadera poes\u00eda emular\u00e1 su enfoque y sus revelaciones atemporales, en lugar de sucumbir al solipsismo ejemplificado por Whitman y sus sucesores en la actualidad.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Domestico, Anthony. \u201cSo Many Selves: A Poet of Unlikely Combinations.\u201d <em>Commonweal<\/em>. 17 de marzo de 2020. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.commonwealmagazine.org\/compound-voices\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.commonwealmagazine.org\/compound-voices<\/a>.<\/li>\n<li>Del Pr\u00f3logo a <em>Lyrical Ballads<\/em> (1802).<\/li>\n<li>Folsom, Ed, y Jerome Loving. Notas a \u201cThe Walt Whitman Controversy\u201d por Mark Twain. <em>Virginia Quarterly Review<\/em>. Primavera 2007. Disponible en <a href=\"https:\/\/www.vqronline.org\/vqr-symposium\/walt-whitman-controversy\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.vqronline.org\/vqr-symposium\/walt-whitman-controversy<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La poes\u00eda contempor\u00e1nea es frecuentemente criticada por varios defectos generalizados: oscuridad, banalidad y nihilismo, cada uno de los cuales merece &#8230; <a title=\"El Ombliguismo en la Poes\u00eda Contempor\u00e1nea\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/latrespace.com\/es\/el-ombliguismo-en-la-poesia-contemporanea\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre El Ombliguismo en la Poes\u00eda Contempor\u00e1nea\"> <\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15515,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-15568","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-poemas-favoritos","generate-columns","tablet-grid-50","mobile-grid-100","grid-parent","grid-25"],"lang":"es","translations":{"es":15568,"en":15514,"fr":15574,"de":15609},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15568","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15568"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15568\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15515"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/latrespace.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}