Poema Discurso: Ruego Materno por Acción Climática

Este artículo explora el poderoso poema discurso de Kathy Jetñil-Kijiner, “Dear Matafele Peinem”, pronunciado en la Cumbre Climática de la ONU de 2014. El poema, dirigido a su hija pequeña, funciona como una nana y un potente llamado a la acción contra el cambio climático, resaltando la amenaza que representa para las naciones insulares.

El poema se abre con una tierna dedicatoria a Matafele Peinem, describiendo su alegría inocente y los simples placeres de su vida junto a la laguna. Esta imagen de vida idílica en la isla contrasta rápidamente con la amenaza inminente del aumento del nivel del mar, predicho para consumir su patria. Jetñil-Kijiner evoca el miedo al desplazamiento, imaginando a su hija y nieta vagando “sin raíces / con sólo un pasaporte al que llamar hogar”.

Esta conmovedora imagen subraya la urgencia de la crisis climática para las naciones insulares. El poema transita de un ruego personal a una acusación más amplia contra quienes niegan o ignoran la realidad del cambio climático. Jetñil-Kijiner señala a las “ballena[s] codiciosas de compañ[ías]” y las “burocracias con los ojos vendados” por su papel en la inminente catástrofe ambiental.

Kathy Jetñil-Kijiner pronunciando "Dear Matafele Peinem" en la ONUKathy Jetñil-Kijiner pronunciando "Dear Matafele Peinem" en la ONU

Ofrece una poderosa disculpa a quienes ya han sido desplazados —los isleños de Carteret en Papúa Nueva Guinea y los isleños de Taro en las Islas Salomón— reconociendo la injusticia que han enfrentado. Esta disculpa sirve como un punto de inflexión en el poema, pasando del lamento a una declaración de resistencia.

El poema cobra impulso a medida que Jetñil-Kijiner describe el creciente movimiento global por la acción climática. Evoca imágenes de “canoas bloqueando barcos carboneros”, “aldeas solares” y “peticiones floreciendo de las yemas de los dedos adolescentes”, mostrando las diversas formas de resistencia que surgen en todo el mundo.

“Dear Matafele Peinem” no es solo un poema; es un grito de guerra. Jetñil-Kijiner enfatiza la naturaleza colectiva de la lucha, uniendo a individuos, comunidades y naciones contra una amenaza común. El poema destaca el poder de la acción colectiva, enfatizando que “estamos difundiendo la palabra” y “marchando por el cambio AHORA”.

El poema concluye con un regreso a lo personal, mientras Jetñil-Kijiner arrulla a su hija para que se duerma. Esta imagen final, aunque tierna, conlleva el peso del mensaje anterior. La promesa de luchar por un futuro mejor no es solo para su hija, sino para todas las generaciones futuras. La nana se convierte en una promesa: “no te defraudaremos”.

Vista aérea de una isla con la costa erosionada por el aumento del nivel del marVista aérea de una isla con la costa erosionada por el aumento del nivel del mar

“Dear Matafele Peinem” es un poderoso ejemplo de poema discurso, combinando eficazmente la narrativa personal con la urgencia política. Muestra el impacto emocional del cambio climático, particularmente en las comunidades vulnerables, a la vez que inspira esperanza a través de la acción colectiva. El poema de Jetñil-Kijiner sirve como un recordatorio de que la lucha por la justicia climática es una lucha por el futuro, una lucha por nuestros hijos y el mundo que heredarán.