Henry Wadsworth Longfellow, pilar de la poesía estadounidense, gozó de inmenso éxito a lo largo de su vida. Sin embargo, sus últimos años estuvieron marcados por una profunda tragedia: la muerte de su amada esposa, Fanny. Este evento, ocurrido en 1861, impactó profundamente a Longfellow y su obra, dejando una huella imborrable en su vida y legado.
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Retrato de Henry Wadsworth Longfellow tomado en 1862, poco después de la muerte de su esposa, Fanny.
El Trágico Fallecimiento de Fanny Longfellow
El 9 de julio de 1861, un devastador accidente en la casa de los Longfellow en Cambridge cobró la vida de Fanny. Su ropa ligera se incendió, envolviéndola en llamas. Las circunstancias exactas siguen sin estar claras, con teorías que sugieren como posible causa una vela utilizada para derretir lacre o un fósforo autoinflamable. El propio Longfellow sufrió quemaduras en la cara y las manos mientras intentaba desesperadamente extinguir las llamas. Las cicatrices emocionales de esta tragedia fueron profundas, moldeando su comportamiento y posiblemente influyendo en su decisión de dejarse crecer la icónica barba que se ve en los retratos posteriores.
Retrato de las hijas de Longfellow, Edith, Alice y Anne Allegra, cuya copia fue descubierta en Gettysburg poco después de la batalla.
La profunda tristeza de Longfellow es evidente en una carta escrita a la hermana de Fanny un mes después del accidente. Expresó su desconcierto por seguir con vida después de presenciar tal horror y su gratitud constante por la hermosa vida que compartieron. Esta profunda pérdida se expresaría más tarde en su conmovedor poema “La Cruz de Nieve”, escrito 18 años después de la muerte de Fanny, un testimonio de su amor y dolor perdurables.
La Guerra Civil y su Impacto
Agravando la tragedia de la muerte de Fanny, la Guerra Civil estalló el mismo año. En 1863, el hijo de Longfellow, Charley, desafió los deseos de su padre y se unió al Ejército de la Unión. Longfellow sufrió aún más ansiedad cuando fue llamado dos veces a Washington para cuidar a su hijo herido. En medio de estos tiempos tumultuosos, incluso las hijas de Longfellow, Edith, Alice y Anne Allegra, fueron afectadas por la guerra, ya que su imagen se encontró en una pintura que llevaba un soldado desconocido en Gettysburg.
Los Últimos Años y el Legado de Longfellow
Después de la muerte de Fanny, la producción de poesía original de Longfellow disminuyó. Canalizó gran parte de su energía creativa en la traducción de la Divina Comedia de Dante, una obra que resonó con sus propias reflexiones sobre el amor, la pérdida y el poder del espíritu humano. A pesar de las tragedias personales que sufrió, la fama de Longfellow continuó creciendo, culminando en celebraciones nacionales por sus cumpleaños número 70 y 72. En este último, recibió un conmovedor regalo: una silla hecha con la madera del castaño, inmortalizado en su poema “El Herrero del Pueblo”.
Retrato de Henry Wadsworth Longfellow en 1881, mostrando la icónica barba que se dejó crecer después de la muerte de su esposa.
La muerte de Henry Wadsworth Longfellow en 1882 fue lamentada en todo el país. Su legado perdurable se basa no solo en sus célebres poemas, sino también en su resiliencia frente a la tragedia personal. La pérdida de su esposa, Fanny, sin duda moldeó su obra posterior, impregnándola de una profunda emoción y una comprensión profunda de la condición humana.